Cubanistica y otras razones: Ojos sueltos

jueves, 15 de mayo de 2008

Ojos sueltos

Contrario a lo que pensaba antes de vivir aquí en México, los cubanos tenemos muy poco en común con los mexicanos. Ni en detalles ni en las razones me detengo, pero tienen que ver con nuestros respectivos orígenes.

Por azares de lo pequeña que es la ciudad donde vivo (una amiga dice que basta con pararse en una esquina dos horas y puedes saludar a todos los habitantes…), una compañera de trabajo de mi esposa (cubana también, mi esposa; su compañera, mexicana) tiene una amiga en mi trabajo, la cual me conoce, obviamente, y que le dijo a mi esposa que yo tengo “ojos sueltos”.

Mi esposa me contó acerca de ello mientras en el equivalente a un puesto de fritas nos comíamos una lorenzas, que son unas tortillas de harina tostadas, con queso y carne de res asada por encima, todo ello aderezado con cebolla, cilantro, salsa picante y limón. Rico. Superada la impresión de que yo pudiera tener, sin saberlo, hipotiroidismo, mi esposa llegó a la conclusión de que “ojos sueltos” significa que yo miro y admiro a las mujeres. Y le respondió a la escandalizada mexicana que no había nada ofensivo en admirar la belleza, que le avisara por favor en caso de que yo empezara a soltar ojos tras los hombres.



Y es que aquí la gente vive atada a prejuicios, introversiones y mojigaterías que le hacen la vida más difícil. Pobres tipos.

Un día retomaré el tema para exponer mi teoría sobre la relación entre introversión, lo que aquí en México llaman el albur (doble sentido) y la herencia indígena.

No hay comentarios: